Con la reforma del Código Penal operada por la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo ( LO 1/2015, de 30 de marzo), si bien se predica la supresión de las faltas, el legislador mantiene aquellas que considera que siguen mereciendo un reproche penal pero las incluye en una nueva categoría delictiva: la de delitos leves. Así, en el preámbulo de la LO 1/ 2015, de 30 de marzo, podemos leer: “Sólo se mantienen  aquellas infracciones merecedoras de suficiente reproche punitivo como para poder incluirlas en el catálogo de delitos, configurándose  en su mayoría como delitos leves castigados con penas de multa”. 

Sin perder de vista lo anterior, hemos de tener presente que  en el art. 48. e) de la Ley 16/1991, de las Policías Locales de Cataluña se tipifica como infracción muy graveCualquier conducta o actuación constitutiva de delito doloso”[1]. Pues bien, a la vista de ello, surge el siguiente interrogante: ¿podrán ser sancionados los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en aquellos casos en los que sean declarados criminalmente responsables de un delito leve.

Nada fácil resulta encontrar una respuesta a tan compleja cuestión y más aun sin contar con pronunciamiento sobre la misma por parte de los Tribunales de lo contencioso-administrativo aunque, en el ínterin hasta que ello se produzca,  nos aventuraremos con una posible respuesta sustentada en las siguientes consideraciones:

  1.  Hasta la entrada en vigor de la LO 1/2015, de 30 de marzo, las condenas por faltas no generaban responsabilidad disciplinaria ya que en el tipo infractor no se contenía mención alguna a las mismas. No obstante, aquello de que era una simple falta antes del día 1 de julio de 2015, con posterioridad a dicha fecha, se ha convertido en un delito leve.
  2. Las conductas castigadas en los delitos leves no sufren variación alguna en cuanto a la acción típica (continúan siendo las mismas que en las faltas). No obstante, sí que sufren una variación en cuanto a su punición, ya que pasan a ser penadas como delitos y, por lo tanto, con una pena más grave.
  3. El procedimiento para el enjuiciamiento de los delitos leves, según dispone la disposición adicional segunda de la  LO  1/2015,  de 30 de marzo, será el mismo que el de las faltas.
  4. Por lo tanto, atendiendo a lo apuntado en los apartados precedentes,  no  sería descabellado considerar que no cabe el reproche disciplinario derivado de la condena por un delito leve  dado que el núcleo del tipo penal, esto es,  la conducta típica, continua siendo la misma que la de las faltas y en  base a ello,  la sanción en la vía administrativa resultaría desproporcionada en tanto que se estaría castigando sin más fundamento que el cambio en la denominación de la infracción penal.

No obstante, tal y como ya se ha dicho, lo expuesto en los anteriores apartados no constituye más que una posible interpretación de un nuevo escenario en materia de responsabilidad disciplinaria de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y, en cualquier caso, habremos de estar  atentos a la interpretación  de tan trascendental cuestión por parte de las diferentes Administraciones y, sobretodo, de los órganos jurisdiccionales.

 

 

[1] La mayoría de leyes reguladoras de los cuerpos de policía local, se remiten al régimen disciplinaria del CNP previsto por la LO 4/2010, de 20 de mayo, en cuyo art. 7 b) se tipifica como infracción muy grave:  “Haber sido condenado en virtud de sentencia firme por un delito doloso relacionado con el servicio o que cause grave daño a la Administración o a las personas”.